He recibido un atento correo de Manuel Aneiros, al que hacía mención y publicaba su foto hace un par de post para hablar de las supercherías mágicas que tanto daño hacen a la gente y a la Ciencia. En él me aclara que "El “druida” y el grupo que en ella aparecen son personajes de ficción, performances, personas disfrazadas para la ocasión (como los magos,brujos, duendes, etc. de los cuentos). Son un grupo de animación dedicado a representar parodias y actividades lúdicas en fiestas, congresos, foros,bodas, etc. En ningún momento nos consideramos adivinos, videntes, magos o cosas porel estilo. Sólo representamos actos lúdicos relacionados con temas demagia, leyendas, mitología, época medieval, etc. para divertir a la gentey animar ciertas actividades." Vayan mis disculpas para el grupo por haberlos confudido con quienes no eran, aunque también en mi defensa quedan las frases que aparecían, extraídas literalmente de los artículos de EFE y Europa Press, y que realmente fueron las que inspiraron la creación del post. Me alegra sobremanera que lo que el grupo celta gallego hizo fuera una permorfance divertida, que hicieran verdadero teatro y animación de calle en vez de magia. Vayan mis congratulaciones para un grupo que hizo creer a los periodistas lo que realmente no era. Sin embargo, una vez hecha la rectificación creo sinceramente que el fondo del post sigue intacto, que la superchería, la magia y lo oculto sigue atrayendo a una muy buena parte de nuestra sociedad, de hecho los periodistas creyeron ver algo de ello en lo que sólo era puro teatro, a decir de su protagonista y que de ellos se debería esperar una rectificación como la que aquí aparece. Gracias por sus amables apreciaciones Sr. Aneiros, espero no haber dañado su imagen personal o profesional. Crea que todo lo que aquí escribo es en pos de la verdad, de la defensa de la razón y de la Ciencia. Un saludo.
Con el estreno de Ágora, la película de Alejandro Amenábar basada en la vida y la muerte de Hipatia, la astrónoma alejandrina del siglo IV de la que hemos hablado ya en un anterior post, han circulado por algunos foros ciertas críticas a la visión que el director español (o hispano-chileno, como prefieran) que de la muerte de la científica se da en la película. Amenábar en las diversas entrevistas que ha concedido para presentar su film habla de que Hipatia fue víctima del fanatismo (algo que es cierto en grado sumo puesto que sólo los fanáticos son capaces de recurrir a la violencia y al asesinato para defender sus ideas o rebatir las de otros) y esto parece que de alguna manera ha ofendido a ciertos sectores porque los asesinos de la sabia de Alejandría fueron hordas de cristianos presuntamente instigados por Cirilo, el obispo de la ciudad. Independientemente de que el obispo fuera directamente el responsable del crimen o de que, como parece que algunos autores defienden, Hipatia fuera víctima del fuego cruzado de una lucha política entre el Imperio Romano y el naciente poder de la Iglesia no cabe la menor duda de que esta admirable mujer murió por su pensamiento distinto, racional, por hacer y enseñar filosofía y ciencia, independientemente de la ideología o la religión que profesaran sus asesinos (¡ah!, y el mero hecho de ser una mujer también jugó mucho en su contra). En ese sentido me alineo con la posición de Amenábar, quien afirma no atacar al Cristianismo sino a los intolerantes, sean del signo que sean; en este sentido la Historia recoge no sólo el triste destino de Hipatia sino el de muchos más, víctimas de un pensamiento no acorde con los cánones políticos o religiosos impuestos en el lugar y en la época que les tocó vivir.
Haciendo un rapidísimo recuento, recuerdo a Anaxágoras, quien en el siglo V a.n.e. (antes de nuestra era) fue acusado de impío en Atenas por afirmar que el Sol era una enorme piedra ardiente, y no un dios, y que la Luna reflejaba meramente su luz; estas afirmaciones motivaron su exilio y hubiera terminado en la cárcel de no ser salvado por Pericles, alumno suyo.
Trasladándonos en el tiempo y en el espacio, viajamos a la España musulmana del siglo XII con Maimónides, médico y filósofo judío cordobés que sufrió el exilio, primero dentro de Al Ándalus y después por el norte de África debido a la intolerancia religiosa del Imperio Almohade. Maimónides, uno de los filósofos más grandes de la Historia intentó conciliar fe y razón lo que le atrajo las críticas tanto de pensadores musulmanes como de parte de sus propios correligionarios judíos.
En 1600 fue pasto de las llamas inquisitoriales romanas el astrónomo y filósofo Giordano Bruno acusado de herejía. Entre sus afirmaciones "heréticas" estaba su cosideración de un Universo infinito y la existencia de muchos más sistemas solares aparte del nuestro. Su proceso fue instruido por el mismo cardenal que dieciséis años más tarde llevaría otro contra el astrónomo Galileo Galilei por defender el sistema heliocéntrico de Copérnico que afirma que la Tierra y el resto de los planetas giran alrededor del Sol y atacar el sistema geocéntrico de Aristóteles, acorde con las Biblia. Galileo terminaría sus días en arresto domiciliario tras retractarse de sus ideas (o al menos de la defensa de las mismas).
Para terminar este brevísimo retraso viajaremos de nuevo hasta el siglo XX , concretamente a la Unión Soviética donde vivió el genetista y botánico Nikolai Vavílov. Vavílov fue condenado en 1940 a prisión, donde moriría tres años después, por defender los principios de la Genética moderna en los círculos científicos soviéticos de la época, dominados por su acérrimo enemigo Trofim Lysenko quien apoyado firmemente por el régimen estalinista defendió entre los años 30 y 60 las tesis evolutivas lamarquistas al afirmar que podía modificar las plantas modeándolas ambientalmente independientemente de su genética. Le declaró la guerra a la Genética como "ciencia burguesa" lo que supuso la eliminación de todos los defensores de las ideas biológicas modernas. Como hemos podido ver los ataques a la Ciencia y a los científicos no han sido hechos aislados y han afectado a todas las épocas y a credos y opciones políticas diversas. Pese a todo el progreso científico no ha parado y sigue luchando contra muchos enemigos, declarados o no, aún en nuestros días.
Hoy me he quedado estupefacto cuando en un espacio monográfico de las noticias de la tarde sobre las votaciones que decidirán la sede de los juegos olímpicos de 2016 han aparecido en pantalla algunos videntes haciendo predicciones sobre la posibilidad que Madrid tiene de ser sede olímpica. El ver esto en un noticiario serio, de una cadena seria nacional, mezclado con noticias obviamente serias y veraces sobre el tema en cuestión me ha hecho plantearme dos cosas: primero que los telediarios ya no son lo que eran en pos de ganar audiencia, y segundo, que considero de mayor gravedad, que si estas noticias merecen aparecer en prime time televisivo es porque existe una demanda relacionada con estos temas.Mi perplejidad ha aumentado cuando la prestigiosa agencia de noticias española EFE se hace eco, también hoy, de algo de lo que aquí les muestro algunos fragmentos como ilustración:
Madrid, 1 oct (EFE).- El druida (adivino) y escritor Manuel Aneiros ha afirmado hoy que Madrid tiene "el 70 y pico por ciento" de posibilidades de ser sede olímpica en 2016, pero por si acaso, ha echado un conjuro y ha confeccionado un amuleto a base de laurel, ruda silvestre y helecho macho, seleccionados expresamente en Galicia (...).
Acompañado de un gaitero, un tamboril y un grupo de bailarinas, componentes del grupo musical celta "Turdión", el druida remató el conjuro con una danza alrededor de una fogata purificadora y un ritual, en el que participaron varias personas.
En cuanto al helecho macho, Aneiros aseguró que "las esporas se convierten en duendes que te protegen del enemigo y la ruda es lo mejor que hay contra la envidia. Se hace un ramito con todo esto, se lleva muy oculto para alejar la negatividad y abrir la senda del bienestar".(...).
La agencia Europa Press, comenta también el hecho añadiendo que
Sin embargo, parece que las noticias no llegan a los bosques gallegos, lugar de procedencia del druida, porque a las preguntas de los periodistas sobre si había enviado ya el amuleto al alcalde de Madrid, el mago preguntó quién era Alberto Ruiz-Gallardón. Una vez informado dijo que no se lo había enviado ya que no se lo habían pedido. El ritual en apoyo a la candidatura madrileña se enmarca dentro del XXV Foro Internacional de Ciencias Ocultas, inaugurado hoy en la estación de Príncipe Pío.
Sobran los comentarios; en pleno siglo XXI las agencias nos hablan de druidas, conjuros, duendes... y si hablan de ellos es porque una capa de la población está interesada en ellos (y si no pásense por los canales de tarot de la televisión).
De todas formas estas frikadas (permítanme el término) no han de preocuparnos tanto como otras apariciones en los media de actividades que con una pátina de seriedad e incluso con presuntos avales científicos interesan a sectores de la sociedad que incluso tienen formación universitaria.
Resulta paradójico que, al menos en Occidente, vivamos en un mundo cada vez más desecularizado tras un largo proceso que comenzó en el siglo de las luces y que a la sigan proliferando movimientos y creencias no basadas en la razón o en el método científico. Hombres y mujeres modernos, con gran formación, alejados de creencias religiosas se entregan a movimientos o prácticas que nada tienen que ver con la razón; han cambiado el confesionario por las flores de Bach o la consulta de un reputado tarotista. Además estas creencias han encontrado en internet un gran aliado para su difusión.
¿Qué hacer ante esto?. La solución es simple: raciocinio, sentido común, y ésta es la base de la Ciencia.
Con este post quiero prologar una serie que de tanto en tanto se ocupará de esclarecer las supercherías y los puntos oscuros de muchas de estas actividades.
Ya corre por la Red el primer trailer (en inglés) de la película sobre Darwin de la que ya os hablé en otro post. Esperemos a ver que tal ha salido.
Bueno, aprovecho este post para abrir un paréntesis vacacional. Buen verano boreal (y a mis lectores del Hemisferio Sur, que el invierno os sea leve).
Como no podía ser menos, os dejo una tarjetilla musical veraniega, la Obertura de la obra Sueño de una noche de verano de Félix Mendelsohn. ¡Hasta septiembre!.
El pasado 17 de mayo se estrenó Ágora en el Festival de Cannes, una película española dirigida por el oscarizado Alejandro Amenábar a la que me atrevería a tildar de insólita, tanto por su producción al más puro estilo de los films históricos de Hollywood, como por su temática, la vida de Hipatia de Alejandría, una de las primeras mujeres científicas de la Historia. Sinceramente, no me esperaba un film de estas características en el cine español, y espero con ilusión a su estreno después del verano; mientras tanto y para paliar la espera me gustaría escribir alguna cosilla no sólo ya sobre la protagonista de la película (en este caso interpretada por la bella actriz Rachel Weisz) sino sobre otras mujeres que en la Antigüedad obtuvieron notoriedad por sus trabajos en temas científicos, tarea nada fácil en un mundo dominado en todos los ámbitos por los hombres.
Para buscar el primer nombre femenino de la Historia de las Ciencias hemos de remontarnos al antiguo Egipto, concretamente en torno al año 2700 antes de nuestra era, para encontrarnos con Merit Ptah que cultivó la medicina, algo que no era inusual en este antiguo imperio puesto que desde hacía tres siglos existían escuelas de medicina para mujeres, especializadas en el terreno de la obstetricia. No sólo ha quedado registrado para la Historia su nombre, sino también un retrato suyo en una necrópolis cerca de la pirámide del paso de Saqqara, en el Valle de los Reyes en Egipto.
Siglos antes habían sido depositados en la tumba de la reina sumeria de Ur, Shubad, (alrededor de 3500 a.n.e. [antes de nuestra era]) instrumentos de piedra y bronce con los que debía continuar sus prácticas médicas en la otra vida, lo que indica claramente que las había puesto en práctica en ésta.
Hacia el 2354 a.n.e. aparece en Mesopotamia la figura de la sacerdotisa y princesa acadiaEnheduanna, quien también tiene su importante puesto en los anales de la Historia por haber sido la primera persona que se conoce que firmó sus escritos. Enheduanna junto a otros sacerdotes, creó varios observatorios dentro de templos en los que se hicieron mapas de los movimientos de cuerpos celestes. Asimismo colaboró en la creación de uno de los primeros calendarios religiosos.
También en Mesopotamia, pero un milenio después (1200 a.n.e) vivió la perfumista y consejera de palacioTapputi-Belatekallim, considerada la primera mujer química de la Historia.
De nuevo en Egipto, Aganice (alrededor de 1875 a.n.e.) un miembro de la corte de Faraón Sestoris, estudió planetas y constelaciones, a fin de predecir eventos futuros; su nombre a veces es confuncido con una mujer muy posterior, la griega Aglaonice o Aglaonike, hija del rey de Tesalia (Grecia), que vivió sobre los siglos II y IV a.n.e y que se considera como la primera mujer astrónoma de la Historia. Aglaonike predecía los eclipses lunares, parece que conocía los estudios mesopotámicos de los ciclos lunares de aproximadamente 18 años, lo cual le dió un aura sobrenatural pues era "quien podía hacer desaparecer la Luna". No podemos olvidar que la Ciencia como tal no existe en la Antigüedad, está íntimamente unida con la Filosofía y aveces como acabamos de ver con creencias religiosas.
El gran polo del pensamiento antigu se haya en la Grecia antigua donde sobresalieron bastantes mujeres en el mundo de la Filosofía y la Ciencia a pesar del escaso papel a desempeñar al que habían sido relegadas las mujeres, baste recordar que figuras como Aristóteles (384 - 322 a.n.e.) y Platón (427 - 327 a.n.e) las consideran como seres humanos defectuosos o degenerados y eso a pesar de que curiosamente la madre de Platón, Perictione, es una de las grandes pensadoras de la época, que escribió en su libro Sobre la Sabiduría una jerarquización de las ciencias y además era discípula del célebre filósofo y matemático Pitágoras (quien a su vez tuvo como maestra a la sacerdotisa Themistocleia). Pitágoras tuvo como esposa y discípula a Téano, treinta años más joven que él, quien se haría cargo de la escuela pitagórica a su muerte, y escribió sobre astronomía, matemáticas (escribió sobre la proporción aúrea), física, medicina e incluso sobre psicología.
Areté de Cirene (siglos V y IV a.n.e.) era hija del filósofo Aristipo y a su muerte le sucedió en el cargo de directora de la academia de filosofía de Cirene (en el norte de África, actual Libia). Enseñó en Ática (Grecia actual) ciencia y filosofía, se cuenta que entre sus discípulos enseñó a más de ciento diez filósofos y escribió más de cuarenta libros. Su epitafio no puede ser más bello y descriptivo sobre su figura: "El esplendor de Grecia, la belleza de Helena, la virtud de Tirma, la pluma de Aristipos, el alma de Sócrates y la lengua de Homero".
También en el siglo V a.n.e. vivió Aspasia de Mileto, cortesana y compañera sentimental del político ateniense Pericles. A las reuniones que organizba acudió Sócrates y tuvo amistad con Anaxágoras y Fidias. Aspasia fue muy importante en su tiempo, no solo por su poder político sino por sus enseñanzas de retórica (Platón, Jenofonte y más tarde Cicerón la alaban) y filosofía; además a sus reuniones no sólo asistían hombres y cortesanas (el término de la época es hetera o hetaira) de la época sino también mujeres libres (algo prohibido en la época por lo que sufrió persecución, acusada de libertina y corrompedora de mujeres, de la que salió airosa gracias al propio Pericles).
También de Grecia, en el siglo III a.n.e., nos llega una de esas preciosas historias de la Ciencia, protagonizada por la ateniense Agnódice quien para sortear la prohibición de ejercer la medicina a las mujeres se disfrazó de hombre y marchó a Alejandría (en el norte de Egipto) para estudiar medicina con el célebre médico Herófilo de Calcedonia. De vuelta a Grecia se dedicó al ejercicio de la medicina femenina bajo su disfraz siendo tal su fama que despertó grandes envidias entre sus colegas que la acusaron de abusar y corromper a las mujeres de la ciudad. En el juicio Agnódice reveló su verdadera condición femenina lo que le suponía la inmediata condenada a muerte, de la que se salvó gracias a que un buen número de mujeres aristócratas de la ciudad amenazaron con morir con ella por lo que fue liberada, a partir de ese momento se le permitió el ejercicio de la profesión con mujeres y niños; posteriormente se ampliaría a todas las mujeres libres este permiso.
Tras el ocaso de Grecia llegó el esplendor político, que no científico, del Imperio Romano. En Roma descollarán varias mujeres en el campo de la medicina, la única rama de la Ciencia que los romanos desarrollaron mejor, como Cleopatra (siglo II de nuestra era,no confundir con la emperatriz egipcia), cuya obra ginecológica De geneticis se usó hasta el siglo VI y Aspasia de Roma(siglo II) que inventó un nuevo método para ayudar a nacer a los bebés que venían de nalgas. También destacaron Filista o Elefantis, que fue profesora y escritora, y Lais, famosa por método para curar la malaria con sangre menstrual; ambas fueron especialistas en obstetricia y de ellas nos consta su actividad por Plinio el Viejo, que también habla de Salpe de Lemmnos, que escribió sobre las enfermedades de los ojos, y de Olimpia de Tebas, especialista en hierbas medicinales, que escribió un libro de recetas médicas con especial mención a las enfermedades de las mujeres.
También se ha de mencionar a Antiochis, de quien dijo Galeno que desarrolló una medicina efectiva para el reumatismo y ciática, así como tratamientos para las inflamaciones y las enfermedades del bazo. Su popularidad fue tal que el gobierno de su ciudad, Tlos (en la actual Turquía), le permitió que erigiera una estatua de sí misma. Como último nombre para cerrar la lista de las médicas romanas más importantes citaremos a Metrodora, que escribió sobre las enfermedades del útero, estómago y riñones.
La progresiva decadencia de Roma hizo surgir nuevos focos culturales en otros lugares del Mediterráneo, como Constantinopla (la actual Estambul, que heredaría la luz del imperio hasta el siglo XV) y Alejandría.
En Alejandría, probablemente en el siglo III, vivió María la Judía, una de las primeras alquimistas, a quien se atribuye la invención del baño maría como método de calentamiento y además inventó un alambique así como otros elementos relacionados con la práctica de la alquimia; contemporánea suya pudo ser Cleopatra la Alquimista que también experimentó dicha práctica.
Ya en el siglo IV y en la misma ciudad, nace Hipatia, la primera científica de la Historia de cuya vida se tiene una amplia documentación. Hipatia era hija de un sabio astrónomo y matemático, Teón de Alejandría, y después de viajar por Atenas e Italia se estableció en su ciudad natal donde enseñó matemáticas, filosofía, astronomía y mecánica. Escribió sobre álgrebra y geometría, diseñó un destilador de agua, un medidor del nivel de mar y otro para medir la densidad.
Hipatia tuvo entre sus alumnos a Orestes, el prefecto romano de Egipto, enemistado con Cirilo, patriarca cristiano de Alejandría en un momento en el que el Cristianismo comenzaba a competir política y religiosamente con el paganismo, representados en la ciudad por Hipatia y el gobernador romano. Cirilo (que sería hecho santo) expulsó de la ciudad a los judíos y persiguió a los seguidores del neoplatonismo encabezados por Hipatia. En marzo del año 415 una turba de monjes fanáticos, no se sabe si directa o indirectamente instigados por Cirilo, la atacó y sacó de su carruaje, la condujo al antiguo templo que funcionaba como catedral alejandrina, la desnudó y asesinó, descuartizándola y quemando posteriormente sus restos. Quedó el nombre de Hipatia unido a otros grandes nombres que murieron o fueron perseguidos por sus enseñanzas científicas, como Giordano Bruno o Galileo, entre otros. Muchos autores consideran el momento de la muerte de Hipatia como el fin de la Ciencia en la Antigüedad, al menos en Occidente, la cual caerá en un profundo sopor del que no despertará hasta el comienzo del Renacimiento.
Os dejo con el trailer de Ágora para ir abriendo boca.
He de reconocer que este post me complace especialmente porque aúna dos de mis pasiones, la Biología y la Historia. No es la primera vez que la Genética acude en ayuda de las investigaciones históricas, basta recordar las investigaciones llevadas a cabo en los años 90 sobre los restos de la familia imperial rusa y culminadas en fecha recientísima, o las que intentan dilucidar si los restos de Cristóbal Colón están realmente depositados en la Catedral de Sevilla o bien reposan en la República Dominicana. Esta vez le ha tocado el turno a los Habsburgo españoles, la familia real que durante los siglos XVI y XVII gobernó los destinos de España... y de medio mundo.
Un estudio publicado hace unos días, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela, relaciona el fin de esta dinastía con la alta consanguinidad producida por el gran número de matrimonios concertados entre miembros de la misma.
Felipe I el Hermoso, origen de la Casa de Austria en España (nombre que reciben los Habsburgo hispanos), junto con su esposa Juana I de Castilla, "la Loca", hija de los Reyes Católicos, dan origen a una nueva familia real con su llegada al trono de Castilla en 1506. De entre sus hijos nació Carlos I de España, que accederá a la nueva corona española en 1516 y será reconocido mundialmente como el Emperador Carlos V al acceder al trono del Imperio Alemán en 1519; sus descendientes reinarán en España hasta 1700, año en el que muere Carlos II "el Hechizado" sin descendencia, dando lugar a la Guerra de Sucesión española que culminaría con la entronización de la famila francesa de Borbón, actualmente reinante.
Carlos II recibió el apodo de hechizado dada la enorme cantidad de defectos físicos que padecía: Tuvo raquitismo, tenía la cabeza anormalmente grande, aprendió a hablar con cuatro años y a caminar con ocho. Era abúlico, se casó dos veces y de ningún matrimonio obtuvo desdendencia. Al parecer padeció de impotencia sexual y eyaculación precoz. Presentaba sangre en la orina y tenía esporádicos episodios de diarrea y vómitos frecuentes. Además sufría edemas en los pies, piernas, abdomen y cara. Tras una durísima existencia murió con 39 años, con el aspecto de un verdadero anciano. El texto de su autopsia es acongojante: "No tenía el cadáver ni una gota de sangre, el corazón aparece del tamaño de un grano de pimienta; los pulmones corroídos; los intestinos putrefactos y gangrenados; en el riñón tres grandes cálculos, un solo testículo, negro como el carbón, y la cabeza llena de agua".
Los historiadores han querido ver en la costumbre de los matrimonios consanguíneos el origen de los problemas de Carlos II. El hispanista británico John Lynch, especializado en los Austrias hispanos, afirma que "Carlos II fue la última, la más degenerada y la más patética víctima de la endogamia de los Habsburgo".
Árbol genealógico de los Habsburgo españoles, obtenido del artículo original:Alvarez G, Ceballos FC, Quinteiro C (2009) The Role of Inbreeding in the Extinction of a European Royal Dynasty. PLoS ONE 4(4): e5174. doi:10.1371/journal.pone.0005174
Viendo el anterior diagrama se observa como fue habitual el matrimonio entre parientes, Felipe II y Felipe IV que se casaron con sus sobrinas serían un buen ejemplo. Los datos muestran cómo en los dos siglos que duró la dinastía se produjeron 11 matrimonios consanguíneos. Pero ¿qué efectos tiene la consanguinidad?.
Cada uno de nosotros tiene la probabilidad del 50% de heredar de uno de nuestros padres un alelo cualquiera (nuestra madre aporta la mitad de nuestra herencia y nuestro padre la otra mitad). A un hermano o hermana nuestro le ocurre igual, pero si queremos ver cúal es la probabilidad de que ambos hayamos heredado el mismo alelo, la cifra baja entonces al 25%. ¿Qué importancia tiene este hecho?. Pues que si hablamos de alelos que producen enfermedades, la probabilidad de que aparezcan éstas entre familiares es mayor, y si esos familiares tienen descendencia entre sí, aumenta la probabilidad aún más. El coeficiente de consanguinidad de Wright (F) se utiliza para analizar el grado de consanguinidad de una población, y se basa en la probabilidad de que un individuo herede el mismo alelo de su padre y de su madre proveniente de un antepasado común a ambos. Analizando el árbol genealógico de más de 3ooo miembros de la familia Habsburgo los científicos constatan como aumenta el coeficiente F con el paso de los años, así Felipe I, el fundador, presenta una F=0,025 (2'5%), mientras que Carlos II tiene una F=0,254 (25,4%), diez veces más, algo mayor que la que tendrían los hijos de una unión entre hermanos.
El hecho de que la alta tasa de consanguinidad del último rey Habsburgo español tenga que ver con su frágil salud se ve apoyado por las dos enfermedades genéticas recesivas (que solo se expresan cuando el individuo hereda simultáneamente un alelo para la misma de cada uno de sus padres, un hecho que se ve incrementado por la consanguinidad) que al parecer el monarca padeció. Una de ellas era la deficiencia múltiple de hormonas hipofisarias, que consiste en la incapacidad de la hipófisis para producir algunas de sus hormonas: Hormona del crecimiento(GH) , que se encarga del crecimiento; las gonadotropinas (FSH & LH), que ayudan en el desarrollo de la pubertad y controlan la fertilidad; las hormonas Tiroideas (TSH), que controlan el metabolismo; la hormona antidiurética(ADH), que controla la cantidad de orina que es producida; y la hormona adrenocorticotropa (ACTH), que mantiene un buen nivel de azúcar en la sangre. El déficit de estas hormonas dan lugar a una baja estatura, debilidad muscular, abulia, impotencia, infertilidad y problemas gastrointestinales, síntomas todos ellos padecidos por el desdichado Carlos II.
La otra enfermedad, acidosis renal tubular distal, está producida por la secreción excesiva de ácido en el riñon, lo que produce la pérdida del calcio total del cuerpo, ocasionando ablandamiento y debilidad de los huesos, retardo en el crecimiento infantil, deformaciones del esqueleto y debilidad muscular. Asimismo existe un aumento en la presencia de calcio en el riñón y de cálculos renales debido a la excreción excesiva de calcio y fosfato a través de estos órganos. Estos síntomas completarían los presentados por el rey hechizado.
Los autores concluyen afirmando que si bien es muy baja la probabilidad de que un individuo presente estas dos raras enfermedades genéticas simultáneamente, ésta aumenta notablemente con el aumento de la consanguinidad, hecho que hemos comprobado en nuestro protagonista.
En suma, la política matrimonial de los Habsburgo terminó con la dinastía misma debido al aumento de la consanguinidad producido y especialmente con el último de sus monarcas hispanos.
Para terminar, os dejo una tarjeta musical de Gaspar Sanz, músico contemporáneo de Carlos II, y permitidme que os recomiende un entretenido libro de ficción y aventuras ambientado en los dramáticos últimos meses de vida de este rey: "El Rey Hechizado", de José Calvo Poyato.
La pasada semana acudí con mis hijos al cine a ver una película infantil en la que uno de los monstruos protagonistas, que representa a un típico científico loco, pronuncia en una escena de acción la exclamación "¡por la silla de Hawking!" en uno más de esos guiños que los animadores suelen tener hacia los adultos en sus películas últimamente. Lógicamente la frase pasó desapercibida para mis niños pero al salir del cine intenté comentarles al menos en qué consistía el chiste y quien era su protagonista. Cuando les expliqué quien era Stephen Hawking se quedaron igual que si les hubiera comentado la difracción de rayos X del ADN. Intentando relacionar al físico británico con algo que les fuera familiar recorde de pronto...¡a los Simpsons!; efectivamente, Hawking aparece en un par de capítulos de la amarilla familia; automáticamente los chicos reconocieron al personaje del que les hice algún comentario sobre su vida y profesión.
Sirva la anécdota para hacer notar la enorme importancia que puede llegar a tener entre los más jóvenes el cine en particular y los medios audiovisuales en general a la hora de familiarizarles en algo con la Ciencia o los científicos, al menos de una manera indirecta. Hawking no ha sido el único científico que ha pasado por los Simpons ya que en su serie también han salido otros científicos, como el paleontólogo Stephen Jay Gould y el premio Nobel de Química Dudley Herschbach. El interés de los guionistas de la teleserie por la Ciencia (no en vano dos de ellos son matemáticos y uno físico, los tres formados en Harvard) queda patente en el hecho de que en el año 2007 la prestigiosa revista científica Nature llegó apublicar un artículo con los 10 momentos científicos de los Simpsons(traducido al español aquí) que recomiendo.
Hay más teleseries famosas en las que han hecho cameos estos y otros científicos (el propio Hawking aparece asimismo en Futurama y Padre de Familia). Es una manera más de familiarizar al gran público con los científicos, probablemente poco ortodoxa y eficaz, pero convendrán conmigo que nunca estarán de más estas apariciones siempre que no transmitan una imagen demasiado distorsionada (o freaky como diría alguno de nuestros jóvenes), lo cual no hay que olvidar que por otra parte ha sido también muy común en el cine y la televisión.
Al hilo de lo expuesto cabe mencional que en la televisión española actual, el programa El Hormiguero de la cadena Cuatro tiene una sección donde se hacen experimento científicos llamativos; se puede afirmar que son más espectaculares que didácticos, pero en fin hacen que muchos chicos y chicas se sienten todas las noches frente a la tele para ver y asombrarse con los experimentos de Flipy. También contribuye todas las semanas al interés por el trabajo científico y al tratamiento metódico de los datos el personaje de ficción Gil Grissom, protagonista de la teleserie CSI Las Vegas.
El cine es quien quizá de una manera más fiel aunque parca ha retratado a los científicos, resaltando muchas veces aspectos más biográficos que científicos en pos del interés del gran público. Films clásicos como La tragedia de Louis Pasteur(1935), Edison, el hombre(1940) o Madame Curie(1943) han dado paso a nuevas películas como Galileo (1975), Gorilas en la niebla(1988) que retrata la vida de la zoóloga asesinada Dian Fossey; Los méritos de Madame Curie (1997), que retrata de una manera ligera las relaciones entre los esposos Curie y el jefe de su laboratorio ; Una mente maravillosa(2001) que se centra en la faceta esquizofrénica del matemático John Forbes Nash y las ya comentadas en otro post de este blog sobre Charles Darwin.
Los guionistas buscan más el lado dramático y sensacionalista de la vida de los científicos antes que la naturaleza de su trabajo o de sus investigaciones, sin embargo vale la pena el verlas para introducirse de una manera sutil en el apasionante mundo de la investigación científica.
Como tarjeta musical os dejo un fragmento de la banda sonora de Una mente maravillosa, compuesta por James Horner.
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